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Medioambiente

Igual que tú, buscamos que nuestras actividades generen el mínimo impacto sobre el planeta y sus recursos naturales. Para ello utilizamos materiales que puedan volver a la naturaleza una vez que se agote su ciclo de uso, o que puedan ser fácilmente reutilizados o transformados para una nueva función. Por otro lado tenemos en cuenta la energía necesaria para la fabricación, transporte y reutilización de los materiales. Eso nos hace grandes defensores de la madera, cuya explotación controlada es nuestro gran aliado para la captura del CO2 de la atmósfera. Renovable. Usar madera para construir es renovable. La producción de madera con gestión sostenible de los bosques preserva la salud y diversidad del futuro. Con esta gestión responsable se cuida la calidad del suelo y del agua, del hábitat de la vida natural y de la biodiversidad. A diferencia del imaginario popular sobre la deforestación (que es un fenómeno que también existe), la explotación de la madera sostenible se basa en la reforestación y en la explotación certificada de los bosques. De esta manera no sólo se garantiza que la superficie forestal no disminuya, sino que se preserve en plena forma, de la manera que la necesitamos para regular nuestro hábitat y nuestro clima. También merece la pena recordar que la industria forestal no tiene residuos, se utiliza el 100% de cada árbol talado. CO2. El uso de la madera ayuda a secuestrar el carbono que el árbol usa para producirla. La energía incorporada en la madera como material de construcción, considerando su ciclo de vida, es muy baja. Para cuantificarlo se considera la materia prima, la fabricación, la instalación, el uso, el mantenimiento, la deconstrucción y finalmente su eliminación o reciclaje. Para optimizar el rápido secuestro de carbono de la atmósfera, conviene utilizar madera joven de entre 15 y 20 años de crecimiento, ya que es durante este tiempo que el árbol crece de forma más rápida. Pasada esa etapa, su crecimiento se ralentiza y por ende deja de fijar carbono en sus troncos. La tala controlada de bosques nos asegurará que ese carbono almacenado no regrese a la atmósfera a través de la combustión de un incendio forestal o mediante la pudrición de la madera cuando naturalmente vuelve al suelo del bosque. Reconocimiento. Las obras de arquitectura que utilizan madera para su construcción, consiguen el reconocimiento de los múltiples sistemas de certificación y sellos verdes. El hecho de construirse con un material renovable y de resolver una envolvente térmicamente eficiente de manera efectiva, facilita que los resultados en estas evaluaciones terminen en las categorías de premium, gold, clase A, o cual sea la nomenclatura del sistema de certificación.