Una economía vegetal

BASES PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE UNA ECONOMIA VEGETAL CIRCULAR DE MEJORA CONTINUA

Síntesis gráfica de una economía vegetal circular. El siguiente esquema pretende sintetizar la interrelación entre diversos colectivos, agentes, institutos, asociaciones y organismos públicos que participan en un circuito productivo forestal al servicio de la construcción de edificios y producción de objetos con madera. Esta conceptualización podría servir como base para constituir organizaciones transversales de promoción de la madera.

Cómo leer este esquema:

– la Rueda de colores indica el estado material (físico) de la madera en cada una de sus fases.

– el Círculo central gris, lista los ámbitos de la sociedad que trabajan para hacer girar la rueda con calidad.

– las Barras perimetrales son las empresas y organizaciones que se relacionan con cada sector de la rueda.

Antecedentes. Durante los últimos años se ha producido un fenómeno destacado en el ámbito de la arquitectura y la construcción. Con un aumento exponencial, se han empezado a construir edificios con estructura de madera de diversas tipologías estructurales y constructivas. Esta realidad ha venido acompañada de unas necesidades de diseño, construcción e industria que han obligado a unas rápidas adaptaciones en el quehacer habitual de los agentes que participan.

Retos ambientales. Hoy nos encontramos en un momento de la historia que parece ser una transición hacia nuevos modelos de organización como sociedad. La sobreexplotación de los recursos naturales del planeta y el abuso de un ciclo abierto de producción y consumo de energía nos ha llevado a la alteración del equilibrio de la Tierra. La evidencia más conocida sobre este desorden es el calentamiento global.

Madera como solución. Incluso si asumimos los efectos irreversibles del cambio climático, es fundamental reducir las emisiones de CO2 e intentar secuestrar de la atmósfera parte de lo que ya se ha emitido desde la Revolución Industrial. Todavía no se han inventado procesos artificiales energéticamente eficientes para hacerlo. Afortunadamente, la fotosíntesis de las plantas hace este trabajo de manera natural. Los incendios espontáneos y la pudrición de los árboles es la forma natural del carbono para volver a la atmósfera. Si logramos incorporar madera joven dentro del entorno construido humano, estaremos secuestrando carbono a la vez que evitando consumir energía fósil para producir otros materiales como el acero, el cemento y la cerámica. Cualquier análisis energético y económico de la construcción debe contar con el Análisis del Ciclo de Vida (ACV) como herramienta clave.

Migración cultural constructiva. Los países de tradición constructiva mineral, como el nuestro, encontrarán más complicada la migración hacia la construcción vegetal. Sin embargo, el desarrollo de la industria de la primera transformación durante los años 90 en los países europeos de tradición en madera, nos ofrece posibilidades tecnológicas extraordinarias. Mientras en Canadá y en Estados Unidos trabajan para conseguir construir sus rascacielos con madera, en nuestro país podemos contar con un material bastante macizo como para dar continuidad a las necesidades de solidez que el imaginario colectivo asocia a los edificios habitables.

Responsabilidad de los diseñadores. El ejercicio de las funciones para proyectar arquitectura deben resolver múltiples factores muchas veces difíciles de encajar: funcionales, económicos, estéticos, normativos, medioambientales, administrativos y comerciales. La responsabilidad legal irrenunciable como personas físicas, hace que los arquitectos, ingenieros y aparejadores necesiten de un amplio servicio de prescripción fiable donde poder apoyarse a la hora de diseñar sus encargos. Sin técnicos convencidos difícilmente se pueda poner en marcha la rueda de una potente economía vegetal.

Nueva economía productiva. El aumento de la demanda de madera y conocimiento específico sobre la materia llevará una nueva oportunidad dinamizadora de la economía productiva local. El hecho de tratarse de un ciclo renovable puede convertirlo en un paradigma real de economía sostenible. El sector de la construcción en madera ganará fuerza si cierra su ciclo sumando la gestión forestal, la deconstrucción y reciclaje, la producción de energía con biomasa y la eficiencia energética de todo el proceso. Incorporar el sector del mueble reforzará la implicación de los gremios tradicionales y es del todo consistente con el objetivo de secuestrar CO2. Los efectos sobre la salud que provoca la madera en espacios interiores y la reducción de contaminación durante las obras también añade intereses de Salud Pública en el asunto.

Diapositiva actual del sector de la madera. La madera nunca dejó de estar presente en la construcción tradicional y contemporánea de nuestro país pero su ámbito de aplicación quedó limitado a algunos elementos de cerramientos (puertas y ventanas), de acabados (parquets y revestimientos) o de equipamiento (mobiliario en general). También es verdad que durante las décadas de construcción de obra pública anterior a la crisis del año 2008, se construyeron innumerables edificios deportivos o del sector terciario que permitieron el desarrollo de la industria de la madera laminada para resolver grandes luces, pero desgraciadamente la parada repentina de este tipo de obras dejó este sector especialmente dañado. Ahora, una década más tarde, la madera estructural se ha hecho un espacio en el mercado de la construcción de viviendas, en su mayoría de la mano de la experiencia de algunas empresas europeas que desarrollaron sus productos como evolución de una tradición constructiva local. El resultado de estos hechos históricos ha dado lugar a una configuración muy atomizada del sector de la madera en nuestro entorno. Hay una gran desconexión entre la silvicultura y las necesidades de la industria, entre la industria y las necesidades de la construcción, entre la arquitectura y la formación de los profesionales del diseño.

La madera como vínculo de un sector. Una manera para reconducir el atomizado mundo de la madera y transformarlo en una nueva economía de cuna a cuna (cradle to cradle) podría utilizar el recorrido físico del noble material en cuestión como el elemento vertebrador del sector. Si en vez de trabajar por la promoción de la madera desde sectores estancos se hiciera desde estructuras transversales que nunca perdieran de vista la interrelación entre especialidades aparentemente muy lejanas, podría articularse un discurso muy potente que rápidamente dotara a la construcción en madera de la trascendencia que inexorablemente tendrá durante el presente siglo. Cualquier iniciativa que trabaje en esta dirección tejerá los vínculos necesarios para permitir la transferencia de conocimiento, experiencia, tecnología y capitales de todo tipo para activar una economía vegetal circular de mejora permanente. Que no sea el árbol lo que no nos deje ver el bosque.

Entornos del sector. Se podrían definir dos entornos de acción concreta pero de plazos muy diferentes en el mundo de la construcción con madera: uno que agrupa a los ámbitos temáticos relacionados con la construcción en sí misma y otro que tiene que ver con los condicionantes que determinan las posibilidades de la explotación forestal y de las normativas de edificación.

Actores principales en el ciclo de la madera. Algunas figuras dentro del circuito de uso y explotación de la madera se pueden considerar vértices de unas interrelaciones que acabarán por definir los ámbitos temáticos de la madera. Este actores son: la Administración, los propietarios de bosques, los explotadores de los bosques, los industriales transformadores de la madera, los constructores especializados, los promotores y finalmente los arquitectos y diseñandores como agentes clave.

Ámbitos temáticos del ciclo de la madera. La relación entre los diferentes actores determinan ámbitos temáticos que mantienen un equilibrio inestable. Las modificaciones que afecten a cada unas de estas áreas provocará afectaciones al resto de ámbitos. Esta es la razón por la que, sólo a través de una aproximación integradora, se deben tomar decisiones legislativas, comerciales o técnicas. El éxito de una estrategia de promoción de la madera como motor de una economía limpia y de bajo impacto ambiental radica en la coordinada acción de los agentes que intervienen en este ámbito.